domingo, 25 de abril de 2010

Zanjando-ando (A rey muerto...)

Nunca pretendí que lo fuese, pero la frase acabó siendo premonitoria. Ya lo dijo aquél: "Ten cuidado con lo que deseas porque podría hacerse realidad". Y yo aquella mañana, en un tono que pretendía ser más jocoso que anhelante, expresé mis sentimientos:

"En mi próxima vida quiero ser animal del Faunia: dormir, comer, ponerme trofollo y que de vez en cuando me dejen a solas con alguna hembra en celo."

Y mis plegarias fueron escuchadas, y de repente lo mecánico y lo tecnológico sintieron celos de mi repentino cambio de preferencias. El primero en satisfacer mis deseos fue el Saxete, que intentó inmolarse sin éxito mediante la técnica del reventón kamikaze. Y digo yo: les costará mucho señalizar una puta zanja? Según mis cuentas ni 100 €... Encuentro la redención en forma de lecciones de cambio de rueda de repuesto, partidas de mus y ajedrez para distraer la tensión del momento (gracias Alma y alrededores!) y ruedas nuevas.

Marrón en el curro: es viernes y me ponen dos proyectos para el miércoles siguiente.
- Hay proyecto? (Pregunto, iluso de mí)
- No, viene esta tarde.
- ... perooo... esta tarde no estamos aquí, es viernes.
- Pues el lunes lo tienes y haces lo que puedas. (traducción simultánea: vas a echar más horas que un reloj).

Dicho y hecho. Llega el lunes:
- Aquí está el proyecto. Ponte con él.
- Peroooo... el presupuesto no está en Excel. Va a ser un coñazo.
- Ya...
- Y son todo hojas escaneadas, no puedo seleccionar texto.
- Ya...
- Entonces?...
- Pues como en los viejos tiempos.

Pues eso, como en los viejos tiempos: calculadora y paciencia. Sólo me faltaba tener que echar cuentas con ábacos.

Todavía estoy reflexionando acerca de mi asombrosa capacidad para aglutinar marrones a mi alrededor cuando mi ordenador, o parte de él, dice "se acabó". A ojos vista mi fiel compañero en cruzadas anti-SGAE y partidas de Worms, TOCA y similar, decide unilateralmente finalizar la relación. Arguye problemas de edad y me exige una jubilación. Y para incrementar la presión de sus demandas decide comportarse erráticamente, con frecuentes paradas cardiorrespiratorias y una lentitud exagerada. Decido prescindir de sus servicios, sabedor de que, aunque logre convencerle para que se quede a mi lado un poco más, poco tiempo de trayectoria profesional le queda. Además, se ha ganado a pulso una vida mejor.

A rey muerto...



Rey puesto.

sábado, 20 de marzo de 2010

El bueno de Maroto

Y de repente la tristeza se cernió sobre el Centro Penintenciario de Cáceres 2. El interno número 67.682 recibía el tercer grado penintenciario dos años y medio después. Era una tarde de marzo fría y lluviosa, lo que acrecentó la sensación de vacío y añoranza que desde entonces asola a todos los miembros del penal (reclusos, guardias, personal sanitario, etc.). Y es que no es más grande el que más espacio ocupa, sino el que más vacío deja cuando se marcha.

El bueno de Maroto Antúnez ingresó en prisión por un delito que no recuerda haber cometido: violar sistemáticamente a todas y cada una de las 137 ovejas del rebaño de D. Jimeno Garrobo, propietario de la finca adyacente a la de Maroto. En declaraciones a la Policía y a la prensa locales, D. Jimeno comentaba no entender la actitud de las ovejas hacia él de un tiempo a esta parte, notándolas más distantes y huidizas. Actitud que contrastaba con la alegría con la que recibían al vecino de la finca de al lado.

Por su parte, Maroto no recordaba nada de todo aquello. En parte porque la memoria nunca fue su fuerte (es amnésico) y en parte por su preocupante afición a probar todo tipo de drogas blandas. En declaraciones a la Policía afirmó: "la noche de autos cogí tal melopea que podría haberme beneficiado incluso a la mesa blanca del jardín, con ese agujero tan grande para la sombrilla que parece ir provocando". Nunca se pudo demostrar su culpabilidad, pero la justicia rural es así y fue condenado 6 años en base a indicios... Y también por encontrarse en posesión de estupefacientes y por conducir borracho su tractor por la carretera del pueblo a las 4 de la mañana. Actos que tampoco recuerda haber cometido por las razones expuestas anteriormente.

El interno 67.682 ingresó en prisión un veintitantos de octubre, o quizá fue a primeros de noviembre, tanto da. Él tampoco lo recuerda con nitidez. Una tremenda sonrisa le acompañó desde el Juzgado de Instrucción nº 1 del pueblo hasta su celda, la número 261. Entre tanto, dedicó bonitas palabras a todo el mundo: juez, jurado, letrados, D. Jimeno, funcionarios de la prisión, otros reclusos... Cuando le encerraron en su celda por primera vez, obsequió con una bonita poesía a su compañero de celda. Éste, agradecido, le correspondió con un sonoro eructo que le puso el pelo rubio al instante y unas sentidas palabras que fueron las siguientes:

"Peazo maricón, si vuelves a referirte a mí en semejantes términos te meto el palo de fregar por el culo, aunque a lo mejor acaba gustándote la experiencia..."

Lejos de amilanarse, se esforzó por conocer a todos y cada uno de los presos del Cáceres 2, compartir sus experiencias e incluso obsequiarles con consejos para su vida diaria cuando abandonasen el recinto. Consoló a los arrepentidos, reprochó con dulzura a los insensibles. Dedicaba inumerables horas a, por este orden: leer, escuchar música (especialmente Beethoven) y escribir. Pronto, todos los miembros de la comunidad recibieron un manuscrito dedicado, provocando infinitos gestos de admiración y agradecimiento a D. Maroto. Hasta su compañero de celda, D. Andrés Benavente, acabó sucumbiendo ante sus encantadores modales y excelentes formas. Incluso recibió de buena gana el alias que le puso Maroto de "Chewbacca", por la inhumana cantidad de vello corporal que le copaba.

Hablaba con todos los guardias y hacía más soportables los turnos de noche para éstos, incluso le permitían participar en timbas de mus, póker, pocha o lo que se terciara en la garita. El tiempo pasaba volando cuando estabas a su lado. Enfermeras, limpiadoras... Hasta el alcaide iba a visitarle una vez en semana, agradecido por haber logrado sacar a su hijo del armario y acabar con tanta rumorología en torno a su familia.

Desprendía un halo de bondad y buen rollo. Nada era demasiado grave a su lado. Ningún delito parecía alevoso. Muchos lo atribuyen a su inseparable cigarrito de marihuana (medicinal, eso sí, y prescrita por su médico), otros a su sonrisa y carácter bonachón y tremendamente amistoso. El caso es que Maroto parecía feliz allí dentro y como él todos los habitantes del módulo. Una felicidad que solamente turbaba la visita de su mujer o, en palabras del mismo interno, "la vaca burra esa con la que me casé un día que estaba de pedo, Diosss, cómo me arrepiento, ustedes han visto ese bigote? joder, he visto morsas más apetecibles, en qué coño estaría pensando?". Aunque luego siempre admitía que, a pesar de su evidente falta de atractivo, era una buena mujer: cumplidora, buena ama de casa, aseada... Y daba gracias a dios por su amnesia y no tener que recordar las 24 horas del día al adefesio con el que se casó hace ya 8 años... O eran 9? Ya no se acuerda. Tampoco él recuerda que es otro adefesio, si cabe mayor aún: cejijunto, medio calvo, un poco bizco, ligeramente cojo y apenas superaba el 1'65 de estatura.

Y de repente un día, la felicidad se marchó para siempre. El bueno de Maroto recibió el tercer grado. Le redujeron la pena a más de la mitad por su buen comportamiento. Por eso y también porque en la garita empezaban a hartarse de que les desplumara en cada timba de cartas. Aún así nunca se lo reprocharon. Todo era felicidad, como se ha explicado previamente... Hasta que se fue. Lágrimas, abrazos, bajones de azúcar... Hasta "Chewbacca", que dicho sea de paso fue condenado a 40 años por asesinar a varias personas porque "le habían mirado raro y un duende le dijo que los quemara por ser gentuza", lloró emocionado. Una pancarta rezaba en lo alto del penal: "ADIOS MAROTO TE HECHAREMOS DE MENOS" (la ortografía no es el punto fuerte de los reclusos). El bueno de Maroto se emocionó y prometió visitarles en cuanto pudiera.

PD: Lo primero que hizo al llegar a su casa fue encenderse un cigarrito, ponerse tibio de vodka y hacer el amor desenfrenadamente con su mujer en el pajar. ¿O quizá no era su mujer? ¿Acaso era su casa? (su amnesia le hacía confundir su parcela con la del vecino). Tanto le daba. A los 5 minutos, una sirena de la Policía le hizo sentir una inquietante sensación de déjà vu. A los 6 lo olvidó todo. A las 2 horas sintió que la promesa que le hizo a Cáceres 2 estaba próxima a cumplirse. ¿Un cigarrito, agente?

sábado, 27 de febrero de 2010

Asturies

Mirada hacia abajo. Respiración cortada. Media un abismo entre nosotros y el mar. Un Cantábrico extrañamente calmado bate incansable el Cabo de Peñas. Sabe perfectamente que la clave no reside solamente en su fuerza, sino también en la persistencia de sus acciones. Golpea, fatiga y moldea a su gusto y de manera paciente, sabedor de que dispone de miles y millones de años para ganar milímetro tras milímetro una batalla tan brutal como invisible. Y allí estábamos nosotros, testigos mudos del encuentro entre tierra y mar, un encuentro que vivía un extraño momento de impasse. Desde lo alto, sin querer interferir en el resultado final de una batalla que se resolverá mucho más allá del final de nuestros tiempos.

Asturias sobrecoge, no sólo por la belleza de sus ciudades, no sólo por la extrema amabilidad de su gente, no sólo por la excelente gastronomía, sino también (y me atrevería a decir que sobre todo) por la espectacularidad de sus paisajes: un tremendo contraste entre intrincados paisajes montañosos y agradables zonas costeras resuelto sin apenas transición entre ambos. Los acantilados se suceden por toda la costa, como si de graderías se tratase, aptas para vivir la enésima contienda entre la hidráulica y la estática.

Mirada hacia abajo. Cosquilleo en el estómago. Aroma de revolución en mi interior, un intento de combatir la acrofobia y el vértigo posterior. Merece la pena guardar los miedos en el mueble-bar del hotel cuando la vista es tan privilegiada. Me crezco e imagino ser Napoleón. En mi mente y desde lo alto, Ribadesella, Llanes y otras tantas se rinden a nuestros pies. Dominamos la ciudad a nuestro antojo. Un dominio efímero pero que resulta inmortalizado en una multitud de fotos e imágenes grabadas a fuego en la mente.

Un aroma de revolución que empezó a manifestarse en Irlanda, continuó su expansión en Carnavales y amenaza con extenderse también durante Marzo. Revolución que cambió los hábitos, las gentes, las compañías, abrió las ventanas y ventiló el ambiente emponzoñado por las secuelas de tanto fuego. Ahora no hay marcha atrás, la ruleta está girando y poco o nada se puede hacer, salvo confiar en la suerte. Doble o nada. All-in.

Estimada ciclogénesis: gracias. Sin tu colaboración nada de ésto habría sido posible. Gracias, porque tras largo tiempo nublados pudimos darnos cuenta de que detrás de las nubes existía un sol abrasador, que tras el fuego viene la purificación, que todo error merece redención. Nuestro error fue contar con tus vientos y mareas y el tuyo no discernir más allá del blanco o negro. La más mínima corriente de aire frío te sirve para hacer detonar una tormenta, y soplas hasta reventar. Lo has hecho siempre, bien es cierto que con buena intención, descargando donde más falta hacía tu agua, pero esta vez no mediste los efectos del temporal: inundaste el norte y dejaste que el sur muriese de sed. Y el daño ya está hecho, y el recuerdo imborrable. Jamás volverás a ser tan bien recibida como antes.

domingo, 14 de febrero de 2010

Caperucitas feroces, cuerpazos de policía y cumpleaños.

Empezamos bien. Ronaldo le casca 2 chicharros al colista. Son casi las 10:00 PM y nuestra habitual puntualidad se hace patente un sábado más. Habíamos quedado media hora antes pero a las diez en punto aún quedaba la mitad de gente por llegar. Serán los típicos atascos del sábado por la noche...

Se suceden las tapas y los platos vacíos se acumulan en el centro de la mesa. Propongo que cenar sin manos sea considerado deporte olímpico. España tendría asegurado ahí un oro en la modalidad de "ahora diga usted Pamplona". A veces pienso que mi capacidad de autohumillación es demasiado elevada, pero eso se soluciona rápidamente con dos tercios de Mahou.

Un grupo de tunos descontrolados entona con más voluntad que acierto un cumpleaños feliz. Un Robin Hood desubicado hace los coros y yo, que pasaba por allí, me limito a disfrutar de la escena. El magnate recibe por ¿error? los regalos de la pelirroja y viceversa. El entuerto se soluciona rápidamente ejecutando una sencilla permutación que aún no sabemos si dejó satisfechos a ambos homenajeados.

Tras arrasar el local y ser amablemente desalojados del mismo nos dirigimos a los baretos de marcha, si es que algo de ella sobrevive de nuestros tiempos de estudiantes de BUP y COU. Don Carnal nos obsequia con recintos abarrotados de gente, poca vergüenza y mucho calor (Joaquín Reyes diría que estaba lleno de gañanes hasta la cencerreta). Una oportunidad única de conocer a "celebrities" como Bender o Jack Sparrow. La abeja "Amaya" revolotea feliz y contagia su felicidad a todo el mundo. Un grupo reducido de Caperucitas Feroces causan estragos entre los lobos domesticados del lugar. Ratitas presumidas que pierden el móvil, gatitas que ojalá me maullaran y "ronronearan" al oído...

Y de repente la autoridad competente se infiltra en la fiesta. ¡Cómo está el cuerpo! Lejos de amedrentar a la congruencia, ésta se crece y arremolina a su alrededor. Me encantaría poder presentar una denuncia por robo... por haberme robado el corazón y hasta la poca vergüenza que me queda. Pero está claro quién llevaría las de perder en un hipotético litigio. No obstante logro arrancarle una sonrisa, toda vez que quedó claro que de chantajes "el cuerpo" no quería saber nada.

Son las 4 y volvemos a ser desalojados de otro local. Mi cuerpo quiere seguir de fiesta pero mis pies se niegan rotundamente. La solución evidente sería arrancarme los pies pero, tras profundas deliberaciones, llego a la conclusión de que los necesito de algún modo para seguir haciendo vida normal. Nos vamos a otro sitio.

¡Con la Iglesia hemos topado! Somos recibidos en el nuevo recinto por el mismo Papa de Roma... Bueno, o el Papá de Amor, que tal y como están los tiempos ya no me atrevo a realizar afirmaciones tajantes. Otro cuerpo, en este caso el de bomberos, intenta sofocar el fuego que nos arde dentro, aunque lo que consiguen es combustionarnos más aún. Somos inmortalizados con cámaras de vídeo y fotos procedentes de la fiesta privada, que sospechamos que algo tiene que ver con Cuatro TV. Enfermera, qué mal me siento...

Son las 7 de la mañana. Si fuese verano ya habría amanecido. Si fuese un día entre semana estaría levantándome para irme a currar. Curiosa concepción del espacio-tiempo, curiosa reflexión tras casi 9 horas de juerga que ya tocan a retirada. Apesto a tabaco y la boca me sabe a cartón, pero mereció la pena. Es el contrapunto de pasarlo tan bien, el precio a pagar. Muchachos: lo hemos "petao". La próxima, que sea cuanto antes.

PD: Gracias por la comilona, muchach@s. Que cumpláis muchos más y que las celebraciones se sucedan de igual manera, aunque nos cuesten la salud... mental y/o física.

viernes, 5 de febrero de 2010

Eire

Viernes. Ocho y pico de la tarde. El personal del aeropuerto, con su habitual "presteza", decide por fin abrir la puerta de embarque B21 de la Terminal T1. El pasillo nos lleva directamente a un autobús atestado de gente. Cómo cambian los tiempos, Venancio: ahora se puede ir a Irlanda por carretera, y yo sin enterarme! Minutos después el trayecto finaliza, demasiado pronto. Mi decepción es patente: aún no hemos llegado a Irlanda, pero sí al Boeing 737 que nos llevará hasta Dublín. Para colmo de males, al piloto se le cala el avión, otro ratito de retraso. Dos horas después nos encontramos sobrevolando espacio aéreo irlandés. El aterrizaje no se puede calificar de perfecto y se elevan unos cuantos murmullos. Más aún cuando descubrimos que para llegar a la terminal tenemos que caminar por la pista unos metros. Total: casi una hora de retraso. Enciendo el móvil y tomo oxígeno*.

Irlanda nos recibe con el Aerophort (Aeropuerto en gaélico) en obras y un frío notable pero típico de enero, qué esperábamos? La primera parada es, of course, un McDonalds para cenar. La siguiente, faltaría más, Temple Bar. Música en directo, prohibido fumar en el interior, buen ambiente... y pintas a 6 €. En mi paraíso particular la Guinness quizá sería un poco más barata, por lo demás es una gozada.



Sábado. Ocho y pico de la mañana. O eran las nueve? Dichosa hora menos... A patearnos la ciudad. El frío no amaina y pronto nuestros dedos, orejas y narices son sustituidos por témpanos de hielo. Hay "free tour" a cargo de una morena española. Trinity College, Dublinia, Christ Church Cathedral... Con ella nos sumergimos en mil años de historia: participamos en revueltas populares, nos resignamos ante cientos de victorias inglesas y por fin en 1921 proclamamos la independencia de la isla... Bueno, no de toda: los 6 condados que hoy forman Irlanda del Norte aún pertenecen a la "pérfida albión".

Saturday Night: toca quemar la noche pero me retiro del partido poco después de comenzarlo. El frío pasa factura en forma de resfriado y dolor muscular intenso. Pido el cambio al entrenador, que me sustituye por, a saber: un chino, un brasileño y una koreana. En el "hostel" descubro que el cuarto compañero de habitación es un finlandés llamado Kimmo. Me pregunto: hay algún irlandés en Irlanda o todos somos de fuera? Capitulo ante Morfeo...

Domingo: turismo por el interior del país. Lagos, dólmenes, pueblos típicos, cementerios celtas, parajes y panorámicas de ensueño (a pesar de la niebla y la nieve), anécdotas de la historia de Irlanda a cargo del conductor del bus que sirven para practicar inglés... Y el desarrollo de un extraño poder: caer dormido irremisiblemente cuando suena música celta.

Lunes: la vista panorámica con que nos obsequia el Gravity Bar, en lo más alto de la Guinness Storehouse, es espectacular. Todo Dublín se rinde ante mis pies. Se suceden las fotos y los gestos de exaltación de la amistad. Minutos antes fuimos obsequiados con una pequeña muestra de Guinness y con la posibilidad de tirar nuestra propia pinta (e incluso obtener un certificado por ello!), lo que explica tan espontánea efusividad. El avión nos espera en unas pocas horas y un sentimiento de pena empieza a aflorar. El martes toca currar otra vez, qué pereza...

Cosas notables/curiosas:
1º. St. Patrick's. Si la época medieval te pone, si el gótico te emociona, si te gusta la arquitectura, no dejes de visitar Irlanda. Y mucho menos la Catedral de San Patricio. Una maravilla. San Patricio es el patrón de Irlanda y su fiesta nacional es el 17 de marzo.



San Patricio, además, es patrón de Murcia, Nigeria, la isla británica de Montserrat... y de los ingenieros!

2º. Kilkenny. Ciudad del interior del país de unos 30.000 habitantes. Conocida por tener uno de los castillos más famosos de la isla. Merece la pena perderse un día entero por allí.



3º. Irlanda es el primer país del mundo cuyo símbolo oficial es un instrumento musical, en este caso el arpa. Aparece en todas partes, por ejemplo en las monedas de euro.



El símbolo oficial de Guinness también es el arpa. Para evitar que se identificase al país con la bebida se optó por darle la vuelta a una de las arpas.



Pero me temo que aun así seguiremos identificando a los irlandeses como unos borrachines, adorables pero borrachines.

4º. El deporte nacional es, además de la "barra fija", el rugby. De hecho Guinness es el patrocinador oficial del Torneo 6 Naciones, algo así como la Champions del rugby. Hay otro deporte nacional: el "hurling". Es una mezcla de rugby, fútbol y hockey. 15 contra 15 y se juega en un campo de rugby. Es tan raro que no está reconocido como deporte internacionalmente, aunque están intentando que lo sea. Kilkenny ha ganado el campeonato nacional las últimas cuatro ediciones.

Cosas inexplicables:
1º. Allí en invierno hace frío, pero debe ser que las irlandesas ya están aclimatadas a ello y no muestran pudor alguno en mostrar sus curvas y sus escotes, lo que provoca malestares masculinos y comentarios que van desde el babeo habitual a la admiración por su resistencia a las bajas temperaturas.

2º. Advierto: lo que sigue ahora es una pequeña ración de machismo gratuito. Las irlandesas... Hay de todo pero, en general, para un amante de las curvas como yo las irlandesas son mujeres muy atractivas. A este dato añádasele su afición a la bebida, la fiesta y su carácter abierto (en general, y especialmente de noche, puedes entablar una conversación con cualquier persona que pase por Temple Bar, conocida tuya o no, porque son tremendamente amigables). Pues aun así... Un grupo de españoles intentó ligarse a la guía del "free tour"! Coño, te vas a nosecuántos kilómetros de casa para intentar ligar con una española? Con lo ricas que son las irlandesas? Inexplicable...

3º. Conducen por la izquierda... Vale, esto no es muy inexplicable, pero lo que sí sorprende es que tienen la misma manía que los conductores españoles: "si la carretera tiene 3 carriles, yo conduzco por el de en medio". Con dos cojones!

4º. Trinity College hasta hace poco más de dos siglos era una universidad solamente para hombres, es más, sólo podían estudiar en ella protestantes. Las rencillas y las rivalidades religiosas de la época eran tales que un día a la semana los estudiantes (protestantes) tenían derecho a disparar desde sus habitaciones a cuantos católicos se cruzasen por delante de su ventana.

Conclusión: Irlanda mola. Y como no sé muy bien cómo acabar esta parrafada me voy al frigorífico a beberme una Guinness, así que ahí os quedáis!


* La red de móvil con la que conectó allí mi móvil fue O2, de ahí el juego de palabras tan lamentable.

sábado, 16 de enero de 2010

Ensayando con una hipotética extrapolación del canon de la SGAE.

Lunes por la tarde. Acabo de volver de la oficina. Entre el madrugón de hoy y los excesos del fin de semana descubro que en la cocina no queda nada comestible, exceptuando la grasilla adherida a la campana extractora. El desagradable sabor de la susodicha me sugiere que quizá deba bajar al "súper" a hacer la compra semanal. Actúo en consecuencia. A la entrada un amable gorila ataviado con ropas de la marca PROSEGUR me indica que para adentrarme en el recinto debo abonar una tarifa de 3 euros a modo de canon, por si se me ocurre robar una vez dentro del establecimiento. Trato de razonar con el simio pero me responde rascándose el trasero y señalándose la porra y su arma reglamentaria. Acepto a regañadientes puesto que la alternativa es la grasilla de la campana envuelta en papel de cocina. Una vez dentro me llevo sin pagar unas cervezas, una botella de Eristoff y algo de embutido.

Martes. Día del espectador en el cine del barrio. Llamo a algunos amigos y quedamos para ver la última de ese director americano tan afamado con ese actor tan cachas y que tan bien pega las hostias. Como todos nuestros móviles son "último-modelo" y llevan cámara y esas cosas, nos clavan una comisión de 2 euros. Indignados preguntamos por qué. Nos responden que es por si se nos ocurre grabar y distribuir de manera no legal la película entera o escenas de la misma. Esa misma noche todos colgamos la película de marras en un servidor del eMule.

Miércoles. Mi jefe, otro simio de dimensiones dantescas, me encarga un marrón. Debo estar en Valencia antes de mediodía para nosequé asunto importantísimo. Me prestan un coche de empresa. Enfilo Conde de Casal y me planto en la Nacional Tres. A los pocos km. me encuentro con la garita del peaje. Son 3 euros con 40 céntimos. Más otro euro adicional por si se me ocurre pasar de 120 km/h. Empiezo a hartarme de tanta mierda, mi cabreo va en aumento y una de las venas de mi frente se hincha hasta parecer el rotulador de un bingo. Pago, acelero y en un momento estoy circulando a 200. Madrid-Valencia en tiempo récord: 2 horas 12 minutos.

He tenido que hacer noche en Valencia. Es jueves. Me dirijo a la recepción para pagar la estancia en el hotel. Total: 45 euros más un recargo del 10% en concepto de canon. En ese momento me arrepiento de haber sisado el jabón, el champú y el albornoz... También debería haber arramplado con las toallas! Y ya puestos con las pilas del mando de la tele. Cojo el coche con el rostro totalmente enrojecido. No logro batir mi récord anterior. Valencia-Madrid en 2 horas y 17 minutos.

Viernes, fin de mes. Toca cobrar. Me dan la nómina. Todo normal... hasta que descubro que me han retenido un 2% de mi salario en concepto de canon. Pego un par de gritos y hablo con mi superior. Pregunto que qué jugarreta es ésta. Me responden que es por si hago un uso ilegal del material de oficina. Queda una hora de trabajo: la dedico a mirar el marca.com (oh dios mío, Ronaldo se ha roto una uña!), elmundo.es (oh dios mío, ZP confiesa ser hijo de Lucifer!), elpais.es (oh dios mío, Rajoy descubre que su niña en realidad era inventada!) y mi facebook. En la bolsa del tupper meto 7 bolígrafos, una tarrina de DVDs que está casi entera y una memoria USB. Me contengo a duras penas...

Llamo a mis colegas, nos vamos de bares. Me toca conducir a mí. Vamos al FlashDance a pegarnos unos bailes y a codearnos con las altas esferas de la sociedad, a saber: chonis que declaran ser "ex-" de Paquirrín, unos rumanos muy flipados que se creen los amos de la pista y perdonavidas de 18 años recién cumplidos en busca de chonis y/o broncas con centroeuropeos. Me acerco a la barra y pido una Coca-Cola. Son 3 euros, más 20 céntimos por si se me ocurre rellenarme el vaso con alguna botella que me haya traído de casa. Me entra un "tick" nervioso. Intento razonar con el camarero pero éste se muestra inflexible. Entro en cólera...

Sábado por la mañana. Mi abogado paga la fianza y quedo en libertad. Me quedo en casa lo que queda de "finde". Lo hemos decidido al 50% yo y un tipo llamado B. Garzón o algo así. Disfruto de las cervezas, del vodka, de la peli del martes... Me pongo un albornoz cuya inscripción es "Hotel Meliá Valencia" y me tranquilizo. Me bajo del eMule el último disco de nosequién y los nosecuántos. No me gustan, solamente lo hago por joder. Total, la multa ya la he pagado: En la mensualidad del ADSL, en el disco duro en el que meto las descargas, en los CDs en los que grabo cualquier cosa, aunque no sea música proveniente de internet... Reviso el correo: hay una multa de tráfico; un radar me ha cazado a 189 km/h en el km. 215 de la Nacional Tres. Quemo la carta. Total: ya he pagado la multa, no?

domingo, 10 de enero de 2010

Una de Ctrl+C, Ctrl+V

No tenía intención de hacerlo, pero creo que en esta ocasión merece la pena. Vaya por delante que os deseo lo mejor en este 2010 a todos: amigos, conocidos y "unas" varias. Lo que procedo a copiar-pegar a continuación me parece tan brutal, tan acertado y tan bien escrito y explicado que lo único que puedo hacer es descubrirme, aplaudir y difundirlo. Es un artículo de Javier Moltó en km77.com. Dejo el link aquí.

Tengo una ferretería pequeña y no le pago los tornillos a mi proveedor. Le debo 100.000 Euros. Me denuncia ante el juzgado y quizá dentro de dos años se produzca el juicio, se sigan los procedimientos y me embarguen los bienes.

Un amigo mío tiene una web y pone enlaces de descargas de música. La SGAE lo denuncia ante la Comisión de Propiedad Intelectual (perteneciente al Ministerio de Cultura) que instruye el caso y lo presenta ante el juez, al que la ley impone un plazo de cuatro días para resolver el cierre de la web.

El gobierno aduce, para tratar de forma diferente los dos casos, que la música pertenece a “Propiedad Intelectual” y que los tornillos pertenecen a “Propiedad Patrimonial“. La diferencia entre las dos propiedades es diáfana, a jucio del gobierrno: “La propiedad intelectual” es un Derecho Fundamental y cualquier otra Propiedad Patrimonial no.

Muchos juristas ya han publicado desde ayer (cuando el gobierno aprobó el proyecto de Ley) que la Propiedad Intelectual no es Derecho Fundamental y que por tanto esta ley (si se aprueba la redacción actual) será rechazada por el Tribunal Constitucional.

Hay dos cosas que me inquietan de este proyecto de ley aprobado por el gobierno, aparte de la inseguridad jurídica que crea.

1) ¿Por qué los “creadores” tienen más capacidad de presión ante el gobierno que los fabricantes de tornillos o de cualquier otro tipo de bien con el que se comercia?

2) ¿Qué motivos pueden mover a un gobierno a hacer el ridículo de forma estrepitosa y a un Ministro de Justicia decir que la Propiedad Intelectual es un derecho fundamental y ponerla a otro nivel que el resto de propiedades?

Las propiedades se compran y venden con dinero. Los Euros que se utilizan para pagar los derechos de autor tienen exactamente el mismo valor que los Euros que se utilizan para pagar tornillos. ¿Pretenden los “creadores” que sean más fundamentales los euros que perciben ellos que los euros que percibimos los demás? ¿O es el gobierno el que lo pretende?

Algunos “creadores” quizá no puedan vivir de su “creación” en los próximos años. Quizá haya muchas personas que no estén dispuestas a pagar para verlas o escucharlas. Tendrán que buscarse otro modo de ganar dinero.

Yo, que hago unas argollas divinas con el humo del tabaco, siempre he considerado que la gente debería pagar por verlas. Voy a acudir a la Comisión de Propiedad Intelectual para que obliguen a cerrar los ojos a todos aquellos que me rodean cuando fumo. Lo malo es que mis argollas no duran cuatro días. La resolución tendrá que tomarse en décimas de segundo. De lo contrario mis Derechos Fundamentales se verán conculcados.

Sencillamente... Bravo!