Lunes por la tarde. Acabo de volver de la oficina. Entre el madrugón de hoy y los excesos del fin de semana descubro que en la cocina no queda nada comestible, exceptuando la grasilla adherida a la campana extractora. El desagradable sabor de la susodicha me sugiere que quizá deba bajar al "súper" a hacer la compra semanal. Actúo en consecuencia. A la entrada un amable gorila ataviado con ropas de la marca PROSEGUR me indica que para adentrarme en el recinto debo abonar una tarifa de 3 euros a modo de canon, por si se me ocurre robar una vez dentro del establecimiento. Trato de razonar con el simio pero me responde rascándose el trasero y señalándose la porra y su arma reglamentaria. Acepto a regañadientes puesto que la alternativa es la grasilla de la campana envuelta en papel de cocina. Una vez dentro me llevo sin pagar unas cervezas, una botella de Eristoff y algo de embutido.
Martes. Día del espectador en el cine del barrio. Llamo a algunos amigos y quedamos para ver la última de ese director americano tan afamado con ese actor tan cachas y que tan bien pega las hostias. Como todos nuestros móviles son "último-modelo" y llevan cámara y esas cosas, nos clavan una comisión de 2 euros. Indignados preguntamos por qué. Nos responden que es por si se nos ocurre grabar y distribuir de manera no legal la película entera o escenas de la misma. Esa misma noche todos colgamos la película de marras en un servidor del eMule.
Miércoles. Mi jefe, otro simio de dimensiones dantescas, me encarga un marrón. Debo estar en Valencia antes de mediodía para nosequé asunto importantísimo. Me prestan un coche de empresa. Enfilo Conde de Casal y me planto en la Nacional Tres. A los pocos km. me encuentro con la garita del peaje. Son 3 euros con 40 céntimos. Más otro euro adicional por si se me ocurre pasar de 120 km/h. Empiezo a hartarme de tanta mierda, mi cabreo va en aumento y una de las venas de mi frente se hincha hasta parecer el rotulador de un bingo. Pago, acelero y en un momento estoy circulando a 200. Madrid-Valencia en tiempo récord: 2 horas 12 minutos.
He tenido que hacer noche en Valencia. Es jueves. Me dirijo a la recepción para pagar la estancia en el hotel. Total: 45 euros más un recargo del 10% en concepto de canon. En ese momento me arrepiento de haber sisado el jabón, el champú y el albornoz... También debería haber arramplado con las toallas! Y ya puestos con las pilas del mando de la tele. Cojo el coche con el rostro totalmente enrojecido. No logro batir mi récord anterior. Valencia-Madrid en 2 horas y 17 minutos.
Viernes, fin de mes. Toca cobrar. Me dan la nómina. Todo normal... hasta que descubro que me han retenido un 2% de mi salario en concepto de canon. Pego un par de gritos y hablo con mi superior. Pregunto que qué jugarreta es ésta. Me responden que es por si hago un uso ilegal del material de oficina. Queda una hora de trabajo: la dedico a mirar el marca.com (oh dios mío, Ronaldo se ha roto una uña!), elmundo.es (oh dios mío, ZP confiesa ser hijo de Lucifer!), elpais.es (oh dios mío, Rajoy descubre que su niña en realidad era inventada!) y mi facebook. En la bolsa del tupper meto 7 bolígrafos, una tarrina de DVDs que está casi entera y una memoria USB. Me contengo a duras penas...
Llamo a mis colegas, nos vamos de bares. Me toca conducir a mí. Vamos al FlashDance a pegarnos unos bailes y a codearnos con las altas esferas de la sociedad, a saber: chonis que declaran ser "ex-" de Paquirrín, unos rumanos muy flipados que se creen los amos de la pista y perdonavidas de 18 años recién cumplidos en busca de chonis y/o broncas con centroeuropeos. Me acerco a la barra y pido una Coca-Cola. Son 3 euros, más 20 céntimos por si se me ocurre rellenarme el vaso con alguna botella que me haya traído de casa. Me entra un "tick" nervioso. Intento razonar con el camarero pero éste se muestra inflexible. Entro en cólera...
Sábado por la mañana. Mi abogado paga la fianza y quedo en libertad. Me quedo en casa lo que queda de "finde". Lo hemos decidido al 50% yo y un tipo llamado B. Garzón o algo así. Disfruto de las cervezas, del vodka, de la peli del martes... Me pongo un albornoz cuya inscripción es "Hotel Meliá Valencia" y me tranquilizo. Me bajo del eMule el último disco de nosequién y los nosecuántos. No me gustan, solamente lo hago por joder. Total, la multa ya la he pagado: En la mensualidad del ADSL, en el disco duro en el que meto las descargas, en los CDs en los que grabo cualquier cosa, aunque no sea música proveniente de internet... Reviso el correo: hay una multa de tráfico; un radar me ha cazado a 189 km/h en el km. 215 de la Nacional Tres. Quemo la carta. Total: ya he pagado la multa, no?
sábado, 16 de enero de 2010
domingo, 10 de enero de 2010
Una de Ctrl+C, Ctrl+V
No tenía intención de hacerlo, pero creo que en esta ocasión merece la pena. Vaya por delante que os deseo lo mejor en este 2010 a todos: amigos, conocidos y "unas" varias. Lo que procedo a copiar-pegar a continuación me parece tan brutal, tan acertado y tan bien escrito y explicado que lo único que puedo hacer es descubrirme, aplaudir y difundirlo. Es un artículo de Javier Moltó en km77.com. Dejo el link aquí.
Tengo una ferretería pequeña y no le pago los tornillos a mi proveedor. Le debo 100.000 Euros. Me denuncia ante el juzgado y quizá dentro de dos años se produzca el juicio, se sigan los procedimientos y me embarguen los bienes.
Un amigo mío tiene una web y pone enlaces de descargas de música. La SGAE lo denuncia ante la Comisión de Propiedad Intelectual (perteneciente al Ministerio de Cultura) que instruye el caso y lo presenta ante el juez, al que la ley impone un plazo de cuatro días para resolver el cierre de la web.
El gobierno aduce, para tratar de forma diferente los dos casos, que la música pertenece a “Propiedad Intelectual” y que los tornillos pertenecen a “Propiedad Patrimonial“. La diferencia entre las dos propiedades es diáfana, a jucio del gobierrno: “La propiedad intelectual” es un Derecho Fundamental y cualquier otra Propiedad Patrimonial no.
Muchos juristas ya han publicado desde ayer (cuando el gobierno aprobó el proyecto de Ley) que la Propiedad Intelectual no es Derecho Fundamental y que por tanto esta ley (si se aprueba la redacción actual) será rechazada por el Tribunal Constitucional.
Hay dos cosas que me inquietan de este proyecto de ley aprobado por el gobierno, aparte de la inseguridad jurídica que crea.
1) ¿Por qué los “creadores” tienen más capacidad de presión ante el gobierno que los fabricantes de tornillos o de cualquier otro tipo de bien con el que se comercia?
2) ¿Qué motivos pueden mover a un gobierno a hacer el ridículo de forma estrepitosa y a un Ministro de Justicia decir que la Propiedad Intelectual es un derecho fundamental y ponerla a otro nivel que el resto de propiedades?
Las propiedades se compran y venden con dinero. Los Euros que se utilizan para pagar los derechos de autor tienen exactamente el mismo valor que los Euros que se utilizan para pagar tornillos. ¿Pretenden los “creadores” que sean más fundamentales los euros que perciben ellos que los euros que percibimos los demás? ¿O es el gobierno el que lo pretende?
Algunos “creadores” quizá no puedan vivir de su “creación” en los próximos años. Quizá haya muchas personas que no estén dispuestas a pagar para verlas o escucharlas. Tendrán que buscarse otro modo de ganar dinero.
Yo, que hago unas argollas divinas con el humo del tabaco, siempre he considerado que la gente debería pagar por verlas. Voy a acudir a la Comisión de Propiedad Intelectual para que obliguen a cerrar los ojos a todos aquellos que me rodean cuando fumo. Lo malo es que mis argollas no duran cuatro días. La resolución tendrá que tomarse en décimas de segundo. De lo contrario mis Derechos Fundamentales se verán conculcados.
Sencillamente... Bravo!
Tengo una ferretería pequeña y no le pago los tornillos a mi proveedor. Le debo 100.000 Euros. Me denuncia ante el juzgado y quizá dentro de dos años se produzca el juicio, se sigan los procedimientos y me embarguen los bienes.
Un amigo mío tiene una web y pone enlaces de descargas de música. La SGAE lo denuncia ante la Comisión de Propiedad Intelectual (perteneciente al Ministerio de Cultura) que instruye el caso y lo presenta ante el juez, al que la ley impone un plazo de cuatro días para resolver el cierre de la web.
El gobierno aduce, para tratar de forma diferente los dos casos, que la música pertenece a “Propiedad Intelectual” y que los tornillos pertenecen a “Propiedad Patrimonial“. La diferencia entre las dos propiedades es diáfana, a jucio del gobierrno: “La propiedad intelectual” es un Derecho Fundamental y cualquier otra Propiedad Patrimonial no.
Muchos juristas ya han publicado desde ayer (cuando el gobierno aprobó el proyecto de Ley) que la Propiedad Intelectual no es Derecho Fundamental y que por tanto esta ley (si se aprueba la redacción actual) será rechazada por el Tribunal Constitucional.
Hay dos cosas que me inquietan de este proyecto de ley aprobado por el gobierno, aparte de la inseguridad jurídica que crea.
1) ¿Por qué los “creadores” tienen más capacidad de presión ante el gobierno que los fabricantes de tornillos o de cualquier otro tipo de bien con el que se comercia?
2) ¿Qué motivos pueden mover a un gobierno a hacer el ridículo de forma estrepitosa y a un Ministro de Justicia decir que la Propiedad Intelectual es un derecho fundamental y ponerla a otro nivel que el resto de propiedades?
Las propiedades se compran y venden con dinero. Los Euros que se utilizan para pagar los derechos de autor tienen exactamente el mismo valor que los Euros que se utilizan para pagar tornillos. ¿Pretenden los “creadores” que sean más fundamentales los euros que perciben ellos que los euros que percibimos los demás? ¿O es el gobierno el que lo pretende?
Algunos “creadores” quizá no puedan vivir de su “creación” en los próximos años. Quizá haya muchas personas que no estén dispuestas a pagar para verlas o escucharlas. Tendrán que buscarse otro modo de ganar dinero.
Yo, que hago unas argollas divinas con el humo del tabaco, siempre he considerado que la gente debería pagar por verlas. Voy a acudir a la Comisión de Propiedad Intelectual para que obliguen a cerrar los ojos a todos aquellos que me rodean cuando fumo. Lo malo es que mis argollas no duran cuatro días. La resolución tendrá que tomarse en décimas de segundo. De lo contrario mis Derechos Fundamentales se verán conculcados.
Sencillamente... Bravo!
viernes, 25 de diciembre de 2009
El segundo advenimiento de Dios.
No, no me he vuelto loco, ni se ha apoderado de mí el espíritu de Rouco Varela y sus secuaces. Lo mío va más por el paganismo puro y duro, la adoración de seres que no obran milagros pero que son extraordinarios en lo suyo.
Era un rumor, quien más quien menos no sabía que creer. Muchos no daban crédito a la futurible noticia, pero acabó confirmándose felizmente hace unos días. Michael Schumacher, el "Kaiser", vuelve a la competición. El profeta ha vuelto por Navidad. Y yo, un siervo, un fanático de la F1, no podía resistirme a dedicarle un espacio en mi rincón del universo.

Michael nació un 3 de enero del año 1969, con lo que volverá a la competición a unos nada desdeñables 41 años. De pequeño no despuntó en los kartings pero fue progresando hasta llegar a ser subcampeón mundial júnior a sus 16 primaveras. Pasó fugazmente por dos categorías inferiores a la F-1, donde conoció a su manager y a su actual esposa (que por entonces era novia de otro piloto que más tarde también llegaría a la F1, Heinz Harald Frentzen, y evidentemente le costó la enemistad con éste). En el año 1991 desembarca en la F-1.
Debuta ese mismo año en el GP de Bélgica con un coche de bajo nivel (un Jordan), en un circuito que apenas conocía y bajo un aguacero típico de esa zona del continente. Aún así logra clasificar 7º en los entrenamientos, superando con mucho a su compañero de equipo. Abandonó en carrera por problemas mecánicos, pero su actuación enamoró a un tal Flavio Briatore que lo incorporó a su equipo a la carrera siguiente. Ese equipo era el mítico y desaparecido Benetton. Al año siguiente gana su primera carrera, precisamente en Bélgica.
1994 es un año de luces y sombras. En Imola (San Marino), en uno de los fines de semana más negros de la historia del automovilismo, pierden la vida dos pilotos: Roland Ratzenberger y otro mito como Ayrton Senna. Schumacher ganó esa carrera, pero todos perdimos a una leyenda. Yo lloré aquella tarde del puente de mayo. Ese mismo año nuestro amigo germano se proclama campeón del mundo no sin polémica (compañera inseparable en sus aventuras), puesto que en la última carrera de la temporada se choca deliberadamente con Damon Hill, máximo rival al título aquel año, quedando ambos fuera de carrera. No hubo sanción. Un año después revalida su título sin apenas oposición por parte de sus rivales: barrió sin piedad. Ferrari le ficha a él y a todo su séquito, hombres de confianza que se encargarían de poner a Ferrari nuevamente en lo más alto. De entre esos hombres uno destaca sobre todos las demás: Ross Brawn, el gran gurú de la F1.
1996. Ferrari apenas puede hacer nada contra el imperio Williams. Damon Hill se desquita del mundial perdido dos años antes dominando con mano de hierro toda la temporada (a bordo de un coche con el número 0, curioso). La decepción es patente. Se llegó a decir que Jean Alesi se había ido de Ferrari pero se había dejado al perro (en clara alusión a Michael).
1997. Tras un invierno de mucho trabajo y un coche algo mejor le disputa el mundial hasta la última carrera a Jacques Villeneuve. En esa última carrera Schumacher intenta una maniobra suicida que acaba con el abandono de ambos pilotos. En esta ocasión sí hay sanción para Michael, que pierde todos los puntos conseguidos durante esa temporada.
1998. Mika Häkkinen gana su primer mundial. McLaren hace un coche estratosférico, fruto del cuál surge el mote de las "flechas plateadas". Aunque buena parte de su éxito reside en esta maniobra de su compañero de equipo en Bélgica:
1999. Michael sufre un accidente brutal en Gran Bretaña. Se pierde 6 carreras, por lo que no es rival para el título. Reaparece a final de temporada para intentar ayudar a su compañero de equipo de entonces (Eddie Irvine) a ganar el mundial. El objetivo no se cumple y Häkkinen vuelve a coronarse campeón, pero es la primera vez que se ve realmente un coche competitivo y a la altura de un megacampeón.
2000. La lucha entre Mika Häkkinen y Michael Schumacher es preciosa. Van con el cuchillo entre los dientes GP tras GP. El finlandés nos regala una de las mejores maniobras (si no la mejor) que se recuerdan en la historia de la competición. Nuevamente en Bélgica:
De poco le sirve al nórdico, puesto que pierde el mundial unas pocas carreras después y por muy pocos puntos de diferencia.
2001-04: Schumacher y el equipo Ferrari pasan el rodillo allá por donde aparecen. Son años de dominio incontestable, casi insultante. Con un solo "pero": 2002, GP de EE.UU. Barrichello era líder de carrera, pero las órdenes del equipo Ferrari le hicieron ceder su posición en favor de su líder. Semejante (y patético) espectáculo da lugar a una reacción por parte de la FIA que desde ese año prohíbe tajantemente las órdenes de equipo que puedan influir decisivamente en el resultado final de una carrera.
2005: Todo cambia. Unos años atrás aparece en el horizonte otro piloto llamado a marcar una época: Fernando Alonso. La promesa se convierte en realidad y el español, con un Renault, gana el mundial con dos carreras de margen sobre Kimi Raikkonen. Ferrari, hastiada de tanto éxito, se echa a dormir ese año, en el que solamente obtienen una victoria, fruto de otra polémica, esta vez con los neumáticos, en el circuito de Indianápolis. Esa carrera la disputan tan sólo 6 coches, el resto abandonaron en la primera vuelta porque no veían garantías de acabar la carrera sin sufrir graves accidentes. Fruto de uno de ellos el "hermanísimo" Ralf se perdió alguna que otra carrera ese año.
2006: Otro gran duelo entre campeonísimos. Alonso contra Schumacher, leyenda saliente contra leyenda en ciernes. A falta de dos carreras empatan a puntos. Schumacher lidera en Japón la penúltima prueba sobre el español. Entonces pasa algo increíble: el Ferrari sufre su primera avería en 6 años! Schumacher se ve obligado a abandonar una carrera que gana Alonso y que sentencia el mundial. Schumacher se retira como piloto ese mismo año.
2007-09: Schumacher se hace asesor del equipo Ferrari, cargo que no le impide probar suerte en otro tipo de competiciones, como las "Superbikes" en versión europea. No tiene demasiada fortuna y sus caídas son abundantes. En una de ellas se daña el cuello, lesión que le impide volver a los circuitos en 2009 para sustituir a Felipe Massa, de baja desde Hungría por el durísimo impacto de una pieza del coche de Barrichello contra su cabeza. Pero el alemán no se rinde y Ross Brawn le da una segunda oportunidad para 2010: piloto oficial del equipo Mercedes. Vuelve el mejor, vuelve el genio. Pondrá en su sitio a tanto jovenzuelo?
Palmarés:
7 títulos mundiales.
91 carreras ganadas.
154 podios.
68 poles.
76 vueltas rápidas.
1.369 puntos.
Etc, etc...
Era un rumor, quien más quien menos no sabía que creer. Muchos no daban crédito a la futurible noticia, pero acabó confirmándose felizmente hace unos días. Michael Schumacher, el "Kaiser", vuelve a la competición. El profeta ha vuelto por Navidad. Y yo, un siervo, un fanático de la F1, no podía resistirme a dedicarle un espacio en mi rincón del universo.

Michael nació un 3 de enero del año 1969, con lo que volverá a la competición a unos nada desdeñables 41 años. De pequeño no despuntó en los kartings pero fue progresando hasta llegar a ser subcampeón mundial júnior a sus 16 primaveras. Pasó fugazmente por dos categorías inferiores a la F-1, donde conoció a su manager y a su actual esposa (que por entonces era novia de otro piloto que más tarde también llegaría a la F1, Heinz Harald Frentzen, y evidentemente le costó la enemistad con éste). En el año 1991 desembarca en la F-1.
Debuta ese mismo año en el GP de Bélgica con un coche de bajo nivel (un Jordan), en un circuito que apenas conocía y bajo un aguacero típico de esa zona del continente. Aún así logra clasificar 7º en los entrenamientos, superando con mucho a su compañero de equipo. Abandonó en carrera por problemas mecánicos, pero su actuación enamoró a un tal Flavio Briatore que lo incorporó a su equipo a la carrera siguiente. Ese equipo era el mítico y desaparecido Benetton. Al año siguiente gana su primera carrera, precisamente en Bélgica.
1994 es un año de luces y sombras. En Imola (San Marino), en uno de los fines de semana más negros de la historia del automovilismo, pierden la vida dos pilotos: Roland Ratzenberger y otro mito como Ayrton Senna. Schumacher ganó esa carrera, pero todos perdimos a una leyenda. Yo lloré aquella tarde del puente de mayo. Ese mismo año nuestro amigo germano se proclama campeón del mundo no sin polémica (compañera inseparable en sus aventuras), puesto que en la última carrera de la temporada se choca deliberadamente con Damon Hill, máximo rival al título aquel año, quedando ambos fuera de carrera. No hubo sanción. Un año después revalida su título sin apenas oposición por parte de sus rivales: barrió sin piedad. Ferrari le ficha a él y a todo su séquito, hombres de confianza que se encargarían de poner a Ferrari nuevamente en lo más alto. De entre esos hombres uno destaca sobre todos las demás: Ross Brawn, el gran gurú de la F1.
1996. Ferrari apenas puede hacer nada contra el imperio Williams. Damon Hill se desquita del mundial perdido dos años antes dominando con mano de hierro toda la temporada (a bordo de un coche con el número 0, curioso). La decepción es patente. Se llegó a decir que Jean Alesi se había ido de Ferrari pero se había dejado al perro (en clara alusión a Michael).
1997. Tras un invierno de mucho trabajo y un coche algo mejor le disputa el mundial hasta la última carrera a Jacques Villeneuve. En esa última carrera Schumacher intenta una maniobra suicida que acaba con el abandono de ambos pilotos. En esta ocasión sí hay sanción para Michael, que pierde todos los puntos conseguidos durante esa temporada.
1998. Mika Häkkinen gana su primer mundial. McLaren hace un coche estratosférico, fruto del cuál surge el mote de las "flechas plateadas". Aunque buena parte de su éxito reside en esta maniobra de su compañero de equipo en Bélgica:
1999. Michael sufre un accidente brutal en Gran Bretaña. Se pierde 6 carreras, por lo que no es rival para el título. Reaparece a final de temporada para intentar ayudar a su compañero de equipo de entonces (Eddie Irvine) a ganar el mundial. El objetivo no se cumple y Häkkinen vuelve a coronarse campeón, pero es la primera vez que se ve realmente un coche competitivo y a la altura de un megacampeón.
2000. La lucha entre Mika Häkkinen y Michael Schumacher es preciosa. Van con el cuchillo entre los dientes GP tras GP. El finlandés nos regala una de las mejores maniobras (si no la mejor) que se recuerdan en la historia de la competición. Nuevamente en Bélgica:
De poco le sirve al nórdico, puesto que pierde el mundial unas pocas carreras después y por muy pocos puntos de diferencia.
2001-04: Schumacher y el equipo Ferrari pasan el rodillo allá por donde aparecen. Son años de dominio incontestable, casi insultante. Con un solo "pero": 2002, GP de EE.UU. Barrichello era líder de carrera, pero las órdenes del equipo Ferrari le hicieron ceder su posición en favor de su líder. Semejante (y patético) espectáculo da lugar a una reacción por parte de la FIA que desde ese año prohíbe tajantemente las órdenes de equipo que puedan influir decisivamente en el resultado final de una carrera.
2005: Todo cambia. Unos años atrás aparece en el horizonte otro piloto llamado a marcar una época: Fernando Alonso. La promesa se convierte en realidad y el español, con un Renault, gana el mundial con dos carreras de margen sobre Kimi Raikkonen. Ferrari, hastiada de tanto éxito, se echa a dormir ese año, en el que solamente obtienen una victoria, fruto de otra polémica, esta vez con los neumáticos, en el circuito de Indianápolis. Esa carrera la disputan tan sólo 6 coches, el resto abandonaron en la primera vuelta porque no veían garantías de acabar la carrera sin sufrir graves accidentes. Fruto de uno de ellos el "hermanísimo" Ralf se perdió alguna que otra carrera ese año.
2006: Otro gran duelo entre campeonísimos. Alonso contra Schumacher, leyenda saliente contra leyenda en ciernes. A falta de dos carreras empatan a puntos. Schumacher lidera en Japón la penúltima prueba sobre el español. Entonces pasa algo increíble: el Ferrari sufre su primera avería en 6 años! Schumacher se ve obligado a abandonar una carrera que gana Alonso y que sentencia el mundial. Schumacher se retira como piloto ese mismo año.
2007-09: Schumacher se hace asesor del equipo Ferrari, cargo que no le impide probar suerte en otro tipo de competiciones, como las "Superbikes" en versión europea. No tiene demasiada fortuna y sus caídas son abundantes. En una de ellas se daña el cuello, lesión que le impide volver a los circuitos en 2009 para sustituir a Felipe Massa, de baja desde Hungría por el durísimo impacto de una pieza del coche de Barrichello contra su cabeza. Pero el alemán no se rinde y Ross Brawn le da una segunda oportunidad para 2010: piloto oficial del equipo Mercedes. Vuelve el mejor, vuelve el genio. Pondrá en su sitio a tanto jovenzuelo?
Palmarés:
7 títulos mundiales.
91 carreras ganadas.
154 podios.
68 poles.
76 vueltas rápidas.
1.369 puntos.
Etc, etc...
domingo, 6 de diciembre de 2009
Fuego.
Fuego. Fuego en los tejados. Reina la confusión y el pánico ansía sus cinco minutos de protagonismo. Lucifer no entiende de escapadas de fin de semana, ni de sábados por la noche. O quizá sí. Incertidumbre en las escaleras. Silenciosas dotaciones de bomberos, sin nadie a quien apremiar, se presentan en el lugar de los hechos. Sólo ha sido un susto y la magnitud del evento queda diezmada por el sueño y la fina lluvia que cae sobre la sierra. En estos tiempos inciertos hasta el infierno anda en crisis de creatividad. Un valiente desafía al frío mostrando su torso y de repente todos ansiamos que se lleve un manguerazo por idiota.
Fuego. No parece tu mejor momento del día. Pero aguantas con la esperanza de que la noche se vaya enderezando. Sin embargo las chispas no dejan de surgir. Y acaban por prender en tu mente y en tu ánimo. Y yo, torpe de mí, sin nada a mano para apagar la llamarada que consume tu buen humor, encima derramo un bidón de gasolina de esos que un día de verano me prestó una niña llamada Lisbeth Salander. Te consumes y me quedo sin palabras. La nieve aparece, milagrosa y radiante, y me ayuda a encontrar las palabras entre bolazos y fotografías de Cotos. El fuego se extingue pero aún sigo pensando cómo puedo ser tan idiota a veces.
Fuego. Miradas que derriten. Ardores de estómago. Manos que se entrelazan, abrazos que se prolongan. Hasta que ambas respiraciones se sincronizan. Dos corazones latiendo como uno. Tabernas irlandesas que suministran amparo a uniones fugaces y no tan fugaces. Celebramos que formáis una pareja estupenda y nos dedicamos a lo nuestro. Pero no todos los días son fiesta y Musa decide que hoy está demasiado sobria como para hacerme caso. Toca retirada. Se avecina tormenta, lo sabemos, y aún nos explicamos por qué mañana tiene que llover. El hombre del tiempo, carente de puente y errático en sus predicciones, clama venganza y nos hace la guerra por su cuenta. Pero mucho tiene que llover para apagar el fuego, vuestro fuego, aquél que bendijimos en el Museo del Jamón.
Fuego. No parece tu mejor momento del día. Pero aguantas con la esperanza de que la noche se vaya enderezando. Sin embargo las chispas no dejan de surgir. Y acaban por prender en tu mente y en tu ánimo. Y yo, torpe de mí, sin nada a mano para apagar la llamarada que consume tu buen humor, encima derramo un bidón de gasolina de esos que un día de verano me prestó una niña llamada Lisbeth Salander. Te consumes y me quedo sin palabras. La nieve aparece, milagrosa y radiante, y me ayuda a encontrar las palabras entre bolazos y fotografías de Cotos. El fuego se extingue pero aún sigo pensando cómo puedo ser tan idiota a veces.
Fuego. Miradas que derriten. Ardores de estómago. Manos que se entrelazan, abrazos que se prolongan. Hasta que ambas respiraciones se sincronizan. Dos corazones latiendo como uno. Tabernas irlandesas que suministran amparo a uniones fugaces y no tan fugaces. Celebramos que formáis una pareja estupenda y nos dedicamos a lo nuestro. Pero no todos los días son fiesta y Musa decide que hoy está demasiado sobria como para hacerme caso. Toca retirada. Se avecina tormenta, lo sabemos, y aún nos explicamos por qué mañana tiene que llover. El hombre del tiempo, carente de puente y errático en sus predicciones, clama venganza y nos hace la guerra por su cuenta. Pero mucho tiene que llover para apagar el fuego, vuestro fuego, aquél que bendijimos en el Museo del Jamón.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Espectacular.
Espectacular. No cabe otro calificativo para definir semejante actuación. Ronaldo reaparecía tras varios años de ausencia por una lesión en el dedo meñique de la mano derecha. Y lo hizo a lo grande: tres brillantes bicicletas y un posterior caño al árbitro del encuentro que asombraron a propios y extraños. Nadie le dijo que el colegiado a priori no formaba parte del equipo contrario, teoría que el propio trencilla se encargó de rebatir minutos más tarde tras pitar dos penaltys inexistentes y expulsar a varios jugadores del Madrid que protestaban por el contínuo lanzamiento de animales vivos al campo. Resultado final: Ciempozuelos 3 - Real Madrid 0.
Nadie daba crédito a lo que veía. En el bar todo el mundo se frotaba los ojos y bebía para olvidar lo sucedido. Minutos después, yo salía despedido por una ventana del local mientras las sillas volaban de un lado para otro. Es lo que tienen los "derbis": sacan lo peor de cada uno. Concretamente, a mí me sacaron del bar.
Recupero el conocimiento en el coche de unos amigos. Les pregunto si me van a llevar al hospital y me responden que a donde vamos no necesitamos hospitales, ni medicinas. Que el Líder es infinitamente bondadoso y sabio y sabrá cómo disponer de mí. Me tranquilizaría más que me llevaran a cualquier sala de urgencias y protestaría, pero me duele demasiado la cabeza para ello y además a los colegas se les ve muy convencidos. Me rindo y vuelvo a dormirme. Tengo un sueño erótico y, acto seguido, una erección. Despierto besando el reposabrazos trasero.
Tras aclararme la boca y desalojar de la misma los pelos de la tapicería nos adentramos en el chalé. Nada más entrar nos despojan de nuestras ropas y nos obsequian con una bata blanca. Hay varias fotos de un tipo que no sé quién es en todas partes pero huele a limpio. Espero que aquí puedan atenderme y curarme. Mi decepción se hace patente en el momento en que alguien enciende un proyector y pone una película aburridísima de ese tal Líder. Vuelvo a quedarme frito. Despierto entre un mar de loas y alabanzas al Señor del Séptimo Cielo, artífice de la Salvación Perpetua. Aparece un señor con gafas de sol. Inmediatamente le reconozco: es el de las fotos. Nos invita a un cóctel y a un último rezo en pro de la Salvación. La oración es un coñazo y el cóctel huele a alcantarilla. Aún así la gente está entusiasmada y bebe sin moderación. "Como se entere la Benemérita se pone las botas con estos", me da por pensar. Doy de beber a una planta que había por allí y me largo tras sortear a varios exaltados.
Robo... perdón, tomo prestado el coche de mi colega y vuelvo a la ciudad. Aparco en una parada de autobuses (total, el coche no es mío...) y mando un SMS a un colega contándole lo sucedido y preguntándole por qué él no se había apuntado al fiestón de mis colegas. Los bares siguen ardiendo y algunos están ahorcando peleles que recuerdan a varios miembros de la primera plantilla del Madrid. En ese preciso momento pienso en ti y sufro otra erección. Me encantaría dormir contigo esta noche, curiosear entre tus piernas y olisquear tu pelo enmarañado a la luz de la lámpara de una mesilla. Pero sé que eso es imposible y tu imagen hace aflorar en mis ojos un mar de lágrimas; el recuerdo del spray anti-violadores de la última vez que nos vimos aún está muy fresco. Aún así no me doy por vencido y te mando un mensaje. Tu respuesta es inmediata: "q t foye 1 pez, pdazo d kbron.djame n paz d 1 puta vz,kaxo mirda.puto maniatico d los webs.la prxima vz t mto l spray x l culo". Vuelvo a llorar...
Rendido aparezco en casa. Decido empezar aquél libro que me compré hace tres años por recomendación de un programa de radio que nada tenía que ver con el noble arte de la prosa. La cosa promete: un apestoso mono defeca ante decenas de curiosos. Sabe que es su minuto de gloria y decide prolongar el show: ante el deleite de los presentes deglute con fulgor parte de sus propios excrementos y el resto lo arroja a la congregación formada a su alrededor. Todos aplauden entusiasmados. Espectacular.
P.D.: Al día siguiente la plantilla del Madrid fue fusilada en la Plaza Mayor. Quien ordenó los disparos fue un tal Ramón Calderón. Los periódicos además abrían con la noticia de la desarticulación de una secta que planeaba un suicidio masivo en un chalé de las afueras. Los jóvenes allí presentes fueron rescatados y salvaron la vida gracias a un SMS que recibió un colega picoleto y un oportuno lavado de estómago con Ajax Pino.
Nadie daba crédito a lo que veía. En el bar todo el mundo se frotaba los ojos y bebía para olvidar lo sucedido. Minutos después, yo salía despedido por una ventana del local mientras las sillas volaban de un lado para otro. Es lo que tienen los "derbis": sacan lo peor de cada uno. Concretamente, a mí me sacaron del bar.
Recupero el conocimiento en el coche de unos amigos. Les pregunto si me van a llevar al hospital y me responden que a donde vamos no necesitamos hospitales, ni medicinas. Que el Líder es infinitamente bondadoso y sabio y sabrá cómo disponer de mí. Me tranquilizaría más que me llevaran a cualquier sala de urgencias y protestaría, pero me duele demasiado la cabeza para ello y además a los colegas se les ve muy convencidos. Me rindo y vuelvo a dormirme. Tengo un sueño erótico y, acto seguido, una erección. Despierto besando el reposabrazos trasero.
Tras aclararme la boca y desalojar de la misma los pelos de la tapicería nos adentramos en el chalé. Nada más entrar nos despojan de nuestras ropas y nos obsequian con una bata blanca. Hay varias fotos de un tipo que no sé quién es en todas partes pero huele a limpio. Espero que aquí puedan atenderme y curarme. Mi decepción se hace patente en el momento en que alguien enciende un proyector y pone una película aburridísima de ese tal Líder. Vuelvo a quedarme frito. Despierto entre un mar de loas y alabanzas al Señor del Séptimo Cielo, artífice de la Salvación Perpetua. Aparece un señor con gafas de sol. Inmediatamente le reconozco: es el de las fotos. Nos invita a un cóctel y a un último rezo en pro de la Salvación. La oración es un coñazo y el cóctel huele a alcantarilla. Aún así la gente está entusiasmada y bebe sin moderación. "Como se entere la Benemérita se pone las botas con estos", me da por pensar. Doy de beber a una planta que había por allí y me largo tras sortear a varios exaltados.
Robo... perdón, tomo prestado el coche de mi colega y vuelvo a la ciudad. Aparco en una parada de autobuses (total, el coche no es mío...) y mando un SMS a un colega contándole lo sucedido y preguntándole por qué él no se había apuntado al fiestón de mis colegas. Los bares siguen ardiendo y algunos están ahorcando peleles que recuerdan a varios miembros de la primera plantilla del Madrid. En ese preciso momento pienso en ti y sufro otra erección. Me encantaría dormir contigo esta noche, curiosear entre tus piernas y olisquear tu pelo enmarañado a la luz de la lámpara de una mesilla. Pero sé que eso es imposible y tu imagen hace aflorar en mis ojos un mar de lágrimas; el recuerdo del spray anti-violadores de la última vez que nos vimos aún está muy fresco. Aún así no me doy por vencido y te mando un mensaje. Tu respuesta es inmediata: "q t foye 1 pez, pdazo d kbron.djame n paz d 1 puta vz,kaxo mirda.puto maniatico d los webs.la prxima vz t mto l spray x l culo". Vuelvo a llorar...
Rendido aparezco en casa. Decido empezar aquél libro que me compré hace tres años por recomendación de un programa de radio que nada tenía que ver con el noble arte de la prosa. La cosa promete: un apestoso mono defeca ante decenas de curiosos. Sabe que es su minuto de gloria y decide prolongar el show: ante el deleite de los presentes deglute con fulgor parte de sus propios excrementos y el resto lo arroja a la congregación formada a su alrededor. Todos aplauden entusiasmados. Espectacular.
P.D.: Al día siguiente la plantilla del Madrid fue fusilada en la Plaza Mayor. Quien ordenó los disparos fue un tal Ramón Calderón. Los periódicos además abrían con la noticia de la desarticulación de una secta que planeaba un suicidio masivo en un chalé de las afueras. Los jóvenes allí presentes fueron rescatados y salvaron la vida gracias a un SMS que recibió un colega picoleto y un oportuno lavado de estómago con Ajax Pino.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Ya viene la guerra...
Se llaman 30 Seconds To Mars. Son un grupo norteamericano de rock [añádasele la etiqueta que a cada cuál le plazca o llene] formado por tres miembros. El vocalista, llamado Jared Leto, es un ovo-lacto vegetariano (cágate lorito) actor de Hollywood pero, según la leyenda, rechaza tocar en locales que aprovechen tal circunstancia para promocionar el evento. Su hermano, Shannon, es el batería.
Llevan dos discos de estudio publicados desde 2002, en muy pocas semanas lanzan el tercero: This Is War. Entre tanto, han publicado ya el primer single: Kings & Queens. Y con ello el preceptivo videoclip, un corto de unos 6 minutos (excluyendo títulos de crédito y demás) realmente brillante.
Las líneas maestras del grupo son una instrumentación impecable, una voz desgarradora, melodías contundentes y letras elaboradas. No llegan a la dureza de My Chemical Romance pero sin duda son mucho más agradables que el último e inexplicable disco de Linkin Park, por ejemplo. La estética es marcadamente "emo" y tal influencia creo que se refleja fielmente en el estilo musical. Ejecutan videoclips muy elaborados y llamativos, como no podía ser de otra manera teniendo a un actor de cine al frente.
Para quien no sepa quién demonios es ese tal Jared Leto: su papel más meritorio fue en Alejandro Magno, donde interpretaba a Hefestión (compañero de batallas del susodicho, encarnado por Colin Farrell). También intervino en El Club De La Lucha, American Psycho, La Habitación Del Pánico, El Señor De La Guerra (con Nicholas Cage), Réquiem Por Un Sueño, etc. Le tachan de sex symbol (más o menos como yo), aunque prefiero que sean mis Musas las que opinen acerca de tal condición.
Para ellos, la guerra empezó en 1998, año en el que comenzaron su andadura en el mundo de la música. Para mí empieza mañana. Mi temporada como "rookie" se ha acabado, la bici ya no tiene ruedines y el suelo está ahora más duro y lleno de cristales. Sólo espero que tras cada caída haya una levantada. Y seguir adelante y luchando, que para eso me entrené y por eso es una guerra. Os dejo con otro brillante vídeo y single extraídos del anterior disco. Que tengáis una feliz semana.
PD: Especialmente tú, Musa anónima y efímera que el viernes osaste compartir borrachera, saliva y piel con un ser como yo. Puede que no te vuelva a ver, tampoco me importa, pero ya estás en mi lista de noches para el recuerdo.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Cinco Punto Cero.
28 de octubre. Apto por compensación. Música celestial. Tras varios años de fiascos por fin gano mi particular final de la Champions. Sufriendo mucho. Por penaltys. Pero qué más da. Ya he levantado el trofeo, ya hemos entonado el manido "We are the champions" y ahora vamos con celebraciones y ofrendas varias.
29 de octubre. Saladitos por cuenta de la casa. Intentamos contactar con John Galliano para que nos diseñe una pancarta conmemorativa. Las negociaciones fracasan. Llamamos al autor del nuevo plano del Metro. Sus bocetos no nos convencen (no me reconozco entre ángulos tan estrictamente rectos y, además, mi oreja izquierda no tiene correspondencia con la línea 3). Llamamos a Fernando, el becario. En 5 minutos y con Paint ejecuta el trabajo. El resultado es impecable dadas las circunstancias y el coste es mínimo para las maltrechas arcas de la empresa. Musa se ríe de mí argumentando que muy pronto echaré de menos la época estudiantil-becaria (a buenas horas).
30 de octubre. Fiesta de la cerveza. Con ese nombre es imposible que algo salga mal. Reencuentro con viejas amistades, a saber: un antiguo compañero del colegio, la novia de un antiguo compañero del colegio, las amigas de la novia de un antiguo compañero del colegio... Salchichas alemanas, mostaza y ketchup, patatas fritas, música en directo... Y Paulaner a 7 euros el litro. Debo estar en el paraíso. Un señor de Bruselas arroja un avioncito kamikaze de papel. Me da a mí. Se escusa diciendo que quería darle a otra persona. Pide perdón en una mezcla de español, italiano e inglés. Todos reímos, alguien enciende un porro y de repente todos nos acordamos de que alguna vez fuimos a Ámsterdam y lo pasamos de la hostia. A la salida Madrid está centrifugándose y Musa decide regatearme y coger el Metro.
31 de octubre. Halloween. El espíritu de Freddy Kruger empieza a apoderarse de mi cuerpo. Comienza por las extremidades inferiores, va subiendo por el tronco, copa las extremidades superiores y, cuando la transformación está a punto de culminarse mi madre cambia de canal y pone Viernes 13. Jason culmina el trabajo, en contra de mi voluntad. Y es que con la máscara se hacen complicadas determinadas cosas básicas como, por ejemplo: comer, beber, respirar o ligar. Musa me trastorna y confunde. Catwoman me seduce con felina discreción. Una pitonisa me lee el futuro que sucedió hace tres semanas. Una monja me da su bendición y mucha comida. Frankenstein en realidad era Joker, un par de hombres del clero clavan un hacha en la cabeza de un enfermo y sorprendentemente ninguna oveja resulta violada (todo lo contrario que el puf de Ikea). Decido no beber más, con estas visiones ya tengo suficiente.
1 de noviembre. GP de Abu Dhabi. Pedro Picapiedra acaba 14º. El TroncomóvilGP no da para más. La carrera la gana Pierre Nodoyuna, aunque Penélope Glamour ha apelado a los jueces. Sostiene que el Súper Ferrari del sr. Nodoyuna tiene trucado el difusor trasero y provoca efecto suelo. Se abre una investigación. Mientras tanto, el calvo de La Sexta (anteriormente el calvo de Telecinco) se lamenta de la mala suerte que tienen los pilotos españoles y llora a moco tendido cuando Pedro anuncia que cambia de equipo para el año que viene. La emoción es superior a sus fuerzas. Jamás se vio una historia de amor tan bonita en la máxima competición. Musa sigue dándome esquinazo y decido escribir estas líneas sin su ayuda. Espero sus comentarios y reproches.
29 de octubre. Saladitos por cuenta de la casa. Intentamos contactar con John Galliano para que nos diseñe una pancarta conmemorativa. Las negociaciones fracasan. Llamamos al autor del nuevo plano del Metro. Sus bocetos no nos convencen (no me reconozco entre ángulos tan estrictamente rectos y, además, mi oreja izquierda no tiene correspondencia con la línea 3). Llamamos a Fernando, el becario. En 5 minutos y con Paint ejecuta el trabajo. El resultado es impecable dadas las circunstancias y el coste es mínimo para las maltrechas arcas de la empresa. Musa se ríe de mí argumentando que muy pronto echaré de menos la época estudiantil-becaria (a buenas horas).
30 de octubre. Fiesta de la cerveza. Con ese nombre es imposible que algo salga mal. Reencuentro con viejas amistades, a saber: un antiguo compañero del colegio, la novia de un antiguo compañero del colegio, las amigas de la novia de un antiguo compañero del colegio... Salchichas alemanas, mostaza y ketchup, patatas fritas, música en directo... Y Paulaner a 7 euros el litro. Debo estar en el paraíso. Un señor de Bruselas arroja un avioncito kamikaze de papel. Me da a mí. Se escusa diciendo que quería darle a otra persona. Pide perdón en una mezcla de español, italiano e inglés. Todos reímos, alguien enciende un porro y de repente todos nos acordamos de que alguna vez fuimos a Ámsterdam y lo pasamos de la hostia. A la salida Madrid está centrifugándose y Musa decide regatearme y coger el Metro.
31 de octubre. Halloween. El espíritu de Freddy Kruger empieza a apoderarse de mi cuerpo. Comienza por las extremidades inferiores, va subiendo por el tronco, copa las extremidades superiores y, cuando la transformación está a punto de culminarse mi madre cambia de canal y pone Viernes 13. Jason culmina el trabajo, en contra de mi voluntad. Y es que con la máscara se hacen complicadas determinadas cosas básicas como, por ejemplo: comer, beber, respirar o ligar. Musa me trastorna y confunde. Catwoman me seduce con felina discreción. Una pitonisa me lee el futuro que sucedió hace tres semanas. Una monja me da su bendición y mucha comida. Frankenstein en realidad era Joker, un par de hombres del clero clavan un hacha en la cabeza de un enfermo y sorprendentemente ninguna oveja resulta violada (todo lo contrario que el puf de Ikea). Decido no beber más, con estas visiones ya tengo suficiente.
1 de noviembre. GP de Abu Dhabi. Pedro Picapiedra acaba 14º. El TroncomóvilGP no da para más. La carrera la gana Pierre Nodoyuna, aunque Penélope Glamour ha apelado a los jueces. Sostiene que el Súper Ferrari del sr. Nodoyuna tiene trucado el difusor trasero y provoca efecto suelo. Se abre una investigación. Mientras tanto, el calvo de La Sexta (anteriormente el calvo de Telecinco) se lamenta de la mala suerte que tienen los pilotos españoles y llora a moco tendido cuando Pedro anuncia que cambia de equipo para el año que viene. La emoción es superior a sus fuerzas. Jamás se vio una historia de amor tan bonita en la máxima competición. Musa sigue dándome esquinazo y decido escribir estas líneas sin su ayuda. Espero sus comentarios y reproches.
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